miércoles, 5 de agosto de 2009

O Sol


-¿Alguna vez te habías fijado en lo pequeños que somos?

-¿Qué? ¿A qué te refieres?

-Mira delante de ti.

-¿El atardecer? Sí, es muy bonito pero no entiendo qué tiene que ver con…

-Mira esa ardiente esfera gigante. Cada día vuelve, puntual, a iluminar nuestros caminos y a calentar nuestras vidas. Cada día, sin que nadie la llame, aparece en nuestros cielos y llama a la puerta de nuestro mundo…y nosotros siempre se la dejamos abierta, para que pase a voluntad y nos despierte con sus rayos. Y mientras nace, como si de un frasco de tinta se tratara, va manchando y difuminando su color por ese gran mar azul que tenemos sobre nuestras cabezas. Ese gran mar al que nosotros nos es imposible llegar por nuestra propia naturaleza, el que ni siquiera podemos tocar, y que sin embargo él cada día desgarra con su rubí brillante. Es un misterio aún por descubrir, oculto, en las profundidades de ese gran océano que hay encima de nosotros, se encuentra solo y abandonado, flotando, como si agarrado por unos hilos invisibles que no le dejan ir, estuviera. Ni nuestro enorme Sol ha sido capaz jamás de liberarse de esos grilletes que le hacen ser, precisamente, lo que es. No ha sido capaz jamás de arrancar esos hilos que, por naturaleza, le hacen someterse a las leyes a las que todos estamos atados. Y, sin embargo, aunque enorme y vital para nosotros, ahí fuera el Sol no está solo. Millones de puntos de luz le acompañan, como ojos observándose unos a otros en la inmensa oscuridad del espacio, recordándole a nuestra luz redentora que es tan insignificante y pequeña como cualquiera de sus otros billones de hermanas que iluminan a su vez el camino de tantos trillones de posibles corazones a millones de años luz de distancia de este pequeño mundo.

-¿Y porqué somos pequeños? Hemos desarrollado una tecnología nunca vista en el planeta Tierra ni posiblemente en el universo. Cada día la medicina y la ciencia genética avanzan pasos agigantados en sus campos y pronto ninguna enfermedad será un problema para el ser humano. Además es la primera vez conocida que estamos descifrando por completo la historia de nuestro mundo, incluso desde la creación de nuestro universo. ¡Hasta hemos llegado a la Luna y seguro que muy pronto a Marte!

-El ser humano es pequeño por la oscuridad que hay en su interior, por su miedo. El miedo a perder lo que más valoramos en esta vida, sea nuestra familia o sea un puñado de monedas, nos hace movernos día a día y tomar decisiones que jamás deberíamos tomar. El tipo más rico y más presuntuoso del mundo puede que sea el tipo más miedica que existe sobre la faz de este planeta. No es capaz de enfrentarse al espejo y mirarse tal y como es, es por eso que tiene que esconderse tras un Smoking y un Mercedes-Benz, tiene miedo a sí mismo, y aunque lo intente, y muchas veces consiga que alguna gente no pueda ver más allá de su máscara, una flor no podrá nunca ocultar su perfume, así como muchas personas olemos su miedo a kilómetros de distancia. Pero no hace falta tener un Mercedes para guiarse por el miedo, pues todos nosotros lo hacemos día a día. ¿Cuál es tu mayor miedo? ¿Aquello que inunda de oscuridad tu corazón con el simple hecho de imaginarlo?

-Quedarme sola. No sola físicamente, sino el hecho de verme entre millones de personas y no tener un solo familiar, un solo amigo, un solo hombro en donde poder caer rendida…una sola mano que me ayude a levantarme.

-¿Acaso tiene miedo el Sol a brillar con toda la fuerza que le da la naturaleza? ¿Acaso tiene miedo el árbol a crecer hasta el cielo para rozar los calurosos rayos en invierno? ¿Tiene miedo acaso a caer el pájaro que vuela rozando las nubes? ¿Y por qué tenemos nosotros, a diferencia del Sol que nos marca el camino, miedo a brillar con toda nuestra fuerza interior? No sé quien puso al Sol donde está, ni quién ató los hilos que nos hacen ser como somos, pero estoy seguro que la inteligencia, si es que nos fue dada, cayó en nuestras manos para poder contemplar y disfrutar de esta realidad que se nos ofrece. Estoy seguro de que envolverse en una telaraña y cerrar los ojos, ocultándose tras un rifle, por el miedo a observar la belleza de la inmensidad del universo, es el instinto más antinatural que poseemos. Sentirnos solos nos aterra porque necesitamos saber que tendremos un abrazo cuando lo necesitemos, porque necesitamos sentir el calor del cariño de quien permanece a nuestro lado. Sé que si mañana me desvaneciera, y por muy negros que se tornasen vuestras almas, y por muchas lágrimas que brotasen de vuestros ojos; el Sol seguiría saliendo, manchando de luz como cada día los campos de flores primaverales. Pero si se apagara el Sol, dime tú, ¿cuántas vidas se apagarían? Todo lo que hasta entonces se había despreciado por ser común sería ahora el recuerdo imborrable de la belleza que se desvaneció. El augurio del final próximo sacaría una parte de nosotros totalmente desconocida. Todos nuestros recuerdos, nuestras promesas, nuestras ilusiones y miedos se esfumarían en poco tiempo, y sin embargo…volveríamos a mirar al cielo justo antes de marchar, como lo hicimos al nacer hace miles de años, para observar esos ojos brillantes que han estado contemplando nuestras vidas desde hace tanto tiempo. Y mientras nosotros nos esforzaríamos por demostrarnos, tan cerca del abismo como estaríamos, lo importantes que somos los unos para los otros, esos puntos de luz nos recordarían indudablemente lo insignificantes que somos.

- …

-Y ahora aquí, observando como el Sol se marcha durante unas horas, manchando con sus colores el horizonte, como si se aferrara a nuestro planeta y no quisiera dejar de iluminarnos, diciéndonos con los últimos rayos del día que volverá muy pronto; me pregunto, ¿Dónde están esas pequeñas luces que cada día se esfuerzan por demostrarme lo pequeño e insignificante que soy para ellas? ¿Qué es lo que tanto miedo les provoca que les hace ser capaces de sentir odio e ira por algún otro corazón? ¿Quién les ha tapado los ojos para que no pudiesen ver la belleza de su alrededor? ¿Acaso hemos sido nosotros mismos? ¿Acaso eres tú una de esas luces que tan pequeño me hacen?

-No…

-Prefiero pensar que eres como el Sol que me alumbra cada día. Inmensa y colgada en tus defectos, atrapada en tu belleza en la que me baño a cada segundo. Prefiero mirar de frente a esas estrellas y reírme de su aburrida y monótona vida que nos hace pensar que somos insignificantes. Prefiero pensar en lo grande que eres y no en las pequeñas y lejanas luces que me intentan decir lo pequeño que soy. Prefiero mirarte a los ojos y dejar de sentir el miedo a perder la luz de mi camino, porqué sé sin duda alguna que mañana volverás a aparecer en mi horizonte tiñendo mi inmenso mar azul con el color de tus labios. Sé que mañana tu sonrisa volverá a iluminar mi corazón. Sé que mañana la luz de tus palabras cegará los pequeños puntos que se esfuerzan en derrumbar mi vida. Ven aquí y hazme grande con tus palabras…

-Te Quiero…

[Wahrheit]

4 comentarios:

  1. HOLA!
    Quina alegria veure't per aquí una altre vegada...
    Ara estem de vacances, quan tornem ja farem el nostre comentari!
    Una abraçada.

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  2. Hola Manu
    Estic contenta de tornar-te a veure per aquí, per aixó avui t'escriure amb castellà, encara que no ho fassi gaire bé.
    Efectivamente, somos muy pequeños, ante la inmensidad del universo y no creo que a pesar de nuestros descubrimientos científicos dejemos de ser pequeños.Mirando hacia atrás vemos que civilizaciones con grandes logros(pirámides de Egipto, Acueductos romanos...)han desaparecido, hay algún tipo de error en el ser humano que lo lleva a la destrucción, pueden ser muchas cosa: su egoísmo, su miedo,como tu dices, se falta de respeto a la Naturaleza y por ente hacia si mismo.
    ¿porqué tenemos miedo? no lo sé, por lo que he podido leer, todas las civilizaciones perdidas tenian algún tipo de miedo.
    Creo que habrán de pasar varias generaciones, para tal vez (y solo tal vez) aparta un poco de la humanidad este miedo, y así poder ver el sol con toda su belleza.

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  3. Hola Manu.
    El Sol es el que da la vida, el es sencillo dentro de su gran immensidad, lo abraza todo sin pedir nada a cambio.
    Solo nosotros los humanos, dentro de su pequeñez, creyendose grande, todo lo destroza sin nisiquiera hacer de ello una reflexión auténtica.
    El miedo que tenemos es debido a una autoconciéncia engañosa del liderazgo. No sabemos conocernos, no sabemos valorar!
    Todo en la naturaleza es apasaionantemente flexible, todo crece y evoluciona de manera natural. ¿Cuando seremos capaces de vivir al rítmo de ella cogidos de la mano?
    Gracias por este bello y significativo escrito, has tardado en escribir, pero ha merecido la pena esperar.
    Un abrazo

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  4. ¿Que tal las vacaciones Manu?
    De tu escrito se desprende una gran inquietud por descubrir el sentido de la vida.
    Hay quien imaginando el Cosmos, siente un pánico terrible solo de pensar en lo desconocido. Otros en el extremo opuesto sentimos una gran fascinación y unas ansias enormes de descubrir sus secretos más escondidos.
    Yo imagino al Sol y a todos los cuerpos que giran a su alrededor como un àtomo gigante,latiendo desde su núcleo como la hace el corazón en el ser humano, para difundir la vida por todo el cuerpo.
    Pienso que existen unas leyes universales que rigen de igual forma para todo lo creado.( salvando las diferencias evolutivas en tiempo y espacio)
    Si somos buenos observadores de la vida y de todo cuanto nos rodea,y sabemos ver en ello la analogía entre el macro y el microcosmos,encontraremos las respuestas que nos formulemos. Siempre y cuando nos reconozcamos a nosotros mismos tal como somos y seamos objetivos en nuestra valoración.
    Un abrazo

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